Economía circular

La economía mundial se ha construido sobre la economía lineal de ‘tomar, hacer y desechar’, que ahora se ve amenazada por la oferta limitada de recursos naturales y la incapacidad de satisfacer su creciente demanda, el problema del cambio climático, la excesiva dependencia de la energía de origen fósil o la energía nuclear (la primera provoca incrementos de los precios del petróleo, la segunda podría ser no segura) y la toxicidad de los materiales.

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Se espera que las economías emergentes de Asia, América Latina, África y Oriente Medio saquen a tres mil millones de personas de la pobreza en las próximas décadas, lo cual probablemente se traduzca en una demanda en continuo crecimiento de bienes de consumo para las nuevas clases medias.

Sin embargo, el planeta no podrá sostener este pico de actividad económica y el uso de recursos que ello conllevará, excepto si se crea un nuevo modelo empresarial más positivo para el medio ambiente en el que los materiales se administren de forma más responsable.
 
La economía circular ofrece una forma de fomentar el crecimiento económico, contribuyendo al mismo tiempo a manejar las crisis medioambientales.

Todos afrontamos un momento potencial de cambio, en el cual pasamos del modelo antiguo de "tomar, hacer y desechar" a la economía circular, que ha sido diseñada para ser mucho menos agotadora en términos de materiales y energía. La cruda realidad es que no podremos mantener un crecimiento económico en las décadas venideras salvo que hagamos este cambio y aprendamos a diseñar bienes para su desarmado y reciclaje seguro. La economía circular nos ayudará a abordar cuatro crisis globales:

1. La crisis climática

El objetivo final de la economía circular no solo es pasar a energías renovables - que generan emisiones más bajas de carbono - sino que el reciclado y la reutilización de materiales harán que la industria consuma menos energía que el actual sistema lineal.

2. La crisis de toxicidad

Inhalamos sustancias químicas de productos manufacturados todo el tiempo. Puede que no seamos conscientes de ello, pero - si se tiene en cuenta que pasamos un 90% de nuestro tiempo en espacios interiores - esto es un gran problema si no se aborda adecuadamente. Los plásticos, las pinturas, los textiles y similares emiten gases que contienen toxinas y partículas de polvo que causan asma, así como otras enfermedades. En vista de que el mundo se está urbanizando cada vez más, tenemos que asegurarnos de que los materiales que entran en los edificios están hechos con la salud del hombre y el medio ambiente en mente. El enfoque  "cradle to cradle" identificado por William McDonough y Michael Braungart y adoptado por mi compañía, Desso, ofrece un marco para asegurar que todos los productos son seguros y han sido diseñados para ser reciclados y reutilizados.

3. Crisis de escasez de materias primas

Sencillamente no disponemos de recursos ilimitados de materias primas en la Tierra - cobre, fosfatos, zinc, petróleo y similares - con los que continuar las tasas de crecimiento económico del pasado siglo. Actualmente, aproximadamente el 80% de los residuos de nuestros bienes de consumo, ya sean envases, ropa o calzado, terminan en incineradoras, vertederos y aguas residuales. Aun así, es posible obtener un valor comercial a partir de modelos empresariales de reciclado y reutilización, que podría ascender a los 700 mil millones de dólares norteamericanos en ahorros de materiales para bienes de consumo, de acuerdo con un informe  from the Ellen MacArthur Foundation.

4. Crisis energética

Nuestra dependencia de los combustibles fósiles no solo no es sostenible a largo plazo, sino que también nos hace vulnerables a las perturbaciones económicas actuales. Como señala el economista norteamericano Jeremy Rifkin: "Cuando suben los precios de combustible, todos los demás precios a lo largo de la cadena de suministro terminan por las nubes, porque todo está hecho de combustibles fósiles: fertilizantes, pesticidas, productos farmacéuticos, materiales de construcción, fibras sintéticas, energía, transporte, calor e iluminación." Rifkin aboga por un sistema de energía más estable basado en una nueva red de energía habilitada tecnológicamente que suministra energía renovable a los hogares, las oficinas y las fábricas. La economía circular, con su enfoque a largo plazo en el uso de fuentes de energía renovable y su modelo de menor consumo de energía, proporciona una estructura potencial para ello.


Desso, con su modelo económico circular basado en el diseño Cradle to Cradle®, está bien posicionado para aprovechar esta nueva innovación industrial.
 
"El informe, denominado 'Towards the Circular Economy: Economic and business rationale for an accelerated transition' (Volume 1) Hacia la economía circular: justificaciones económicas y comerciales para lograr una transición acelerada), de la Ellen MacArthur Foundation y Mc Kinsey & Co, publicado en enero de 2012 por Dame Ellen MacArthur, la fundadora de la Ellen MacArthur Foundation, establece que la economía circular "reemplaza el concepto de 'fin de vida útil' con la restauración, se orienta hacia el uso de energías renovables, elimina el uso de productos químicos tóxicos que entorpecen la reutilización, y tiene por objetivo la eliminación de desechos mediante el diseño superior de materiales, productos, sistemas y, en este contexto, modelos comerciales". 
 
 
Este informe calculó que, pasándose a la economía circular, las empresas de la UE podrían alcanzar ahorros anuales de 630 mil millones de dólares norteamericanos/464 mil millones de euros (casi el 4% del PNB anual de la UE).
 
 
Un segundo informe,
 'Towards the Circular Economy' (Volume 2) de los mismos autores en 2013 reveló que existía una oportunidad económica global por valor de 700 mil millones de dólares norteamericanos/516 mil millones de euros, ya solo en el sector de los bienes de consumo inmediato.
 
Más recientemente, en la reunión anual del Foro Económico Mundial en Davos se lanzó, 'Towards the circular economy: Accelerating the scale-up across global supply chains' (Volume 3) El informe concluye que la economía circular puede generar más de 1 trillón de dólares norteamericanos al año hacia 2025 para la economía global. Forma parte del Project MainStream, una nueva iniciativa del Foro Económico Mundial en asociación con la fundación Ellen MacArthur Foundation y McKinsey & Co, que aspira a colaborar con compañías que contribuyan a realizar el potencial de la economía circular en torno a áreas específicas, como la gestión de material, las tecnologías de información y la innovación de modelos de negocio. Los organizadores estiman que los beneficios potenciales del Project MainStream consistirán en la generación de 500 millones de dólares norteamericanos en ahorros de costes, 100.000 nuevos empleos y la prevención de 100 millones de toneladas de residuos.

Desso es una de las primeras organizaciones que se hizo miembro de la red de aprendizaje Circular Economy 100, organizada por la fundación Ellen MacArthur Foundation y sigue siendo una de las pioneras de la economía circular, proporcionando casos de estudio para la Ellen MacArthur Foundation y otros.

“En un mundo de recursos finitos, tenemos que encontrar un nuevo modelo económico más restaurador para la economía mundial, uno en el que desarrollemos cadenas de suministro que suministren materiales sanos en nuestros productos, para cuando se usen y para cuando se reciclen. Pasamos el 90% de nuestro tiempo en espacios interiores y es imprescindible que todos estos materiales que conforman el entorno construido, apoyen la salud y el bienestar. Por esta razón, estamos encantados de apoyar este nuevo informe y Project MainStream con nuestra experiencia con la transición al modelo circular junto con otras empresas.”

Alexander Collot d'Escury, Presidente Ejecutivo de Desso Group

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